2008: la vileza que viene
…Y PRÓSPERO 2008
Ricardo Melgar
Lo ominoso toma forma y se concreta el odio y la ambición hacia el pueblo de México. Ante nosotros, los de abajo; los que aguantamos; los que vivimos, los que sostenemos en los hombros del dolor de la miseria y las cargas y gastos de los corruptos y perversos representantes de los poderes de esta República que se encuentra más allá del olvido y la desesperanza…no hay caminos.
Padres y madres de familia, que apenas pueden llevar el bocado a la boca de sus hijos, despertarán el primero de enero del 2008 con otra tragedia encima: la de que esta vez, sus hijos se llevarán a la boca la mitad de bocado…o la cuarta parte.
Se liberan los precios. Se abren las puertas extranjeras, de par en par, para que los granos inunden México y los monopolios se fortalezcan. Se abrirán las puertas rápido. Pero se cerrarán aún más rápido machucando los dedos y las cabezas de los campesinos que traten de huir.
En la penumbra de la loma, cada campesino verá el ocaso de su futuro con una lágrima en el ojo y dejará caer entonces la guadaña y al azadón.
Desde esa loma, cada rico; cada oligarca, levantará ese azadón abandonado y lo almacenará en sus grandes bodegas, esperando con ansia el amanecer.
Las grandes cenas de fin de año y las cuentas bancarias de los legisladores, de los secretarios y ministros, de Calderón y su gente, no se atragantará en el corazón del remordimiento. Porque para ellos, es indiferente el tronar de dedos y las plegarias al cielo solicitando la ayuda que no llegará. Para los diseñadores de la miseria, serán tiempos de negociación y tranquilidad financiera; de lujos y sonrisas, de acuerdos para seguir viviendo en la opulencia con costo al pueblo.
Las talegas de dinero serán suficientes para desdentar el mordisco del remordimiento, y el alza a la gasolina ahogará con una inundación de incrementos del que solo saldrá a flote el que sepa nadar en el lodo político.
Los millones que queden…deberán hundirse, para sostener en sus hombros a los que saben negociar.
El empleo, en contraparte a los oficialistas, es una bruma de ilusión que se apagó hace tiempo. La esperanza y el futuro, son palabras que en México han mutado por desesperación y tristeza.
La resaca del nuevo año se transforma, así, en la danza de los monopolios y los grupos políticos. En la orgía de los empresarios privilegiados y el gobierno…
…Para el pueblo, la resaca se convierte en angustia, que conlleva al llanto y el sufrimiento.
Y es cuando, con los bolsillos vacíos, la boca seca y abrazando el hambre, millones de Mexicanos contestaremos el mensaje televisado de parabienes que nos traerá el heraldo de los oligarcas, y diremos: “feliz y próspero año nuevo…¿para quién?”.
blogger.com
Original post by el DEMÃ
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
You can leave a response, or trackback from your own site.



Leave a Reply