Fausto Fernández Ponte. AsimetrÃÂas
AsimetrÃÂas
Othoniana
el DEMÓCRATA. Fausto Fernández Ponte. I. En cierta ocasión, no muchos meses há, Fidel Herrera Beltrán, gobernador del estado de Veracruz y personaje de sobrada notabilidad en el ámbito de la vernácula polÃÂtica nacional, pidióle a éste escribidor su parecer acerca de un tercero.
–¿Qué opinas de Othón González Ruiz? –inquirió el mandatario, celebrado, presumirÃÂase, por los cortesanos y partiquinos que triscan frenéticamente en el ubérrimo campo del erario y medios de difusión de notorio mercenarismo.
El personaje en cuestión –el tal señor González Ruiz– goza de presunta malafama, preasumiblemente bien ganada, de arrazuelo ÃÂnfimo, poseedor ya, a sus 40 y pico de años, de extenso acervo de pillerÃÂas y tunantadas en varias entidades federativas.
–¿Por qué me preguntas, Fidel? –inquirióle a su vez éste escribidor al gobernador.
–Bueno –contestó el mandatario– pues Othón me lleva algunos asuntos de operación polÃÂtica, se arregla con medios (difusores) y periodistas en el Distrito Federal, y me ayuda en campañas (electorales) de imagen candidatos. Me dijo que eres su amigo.
–Bien, Fidel, el espectro de la amistad es muy amplio. Hay de amigos a amigos.
II
–¿A qué te refieres? –inquirió intrigado el señor Herrera.
–Quiero decir que un buen amigo no se aprovecha de ti con premeditación, alevosÃÂa y ventaja ni usa tu nombre para provecho personal y abrir puertas o accesos para sÃÂ.
Don Fidel, que es un hombre de cuya inteligencia y sentido de supervivencia polÃÂtica pocos dudarÃÂan, guardó silencio unos segundos, tal vez meditando.
–¿Es un “transa”? –preguntó de súbito.
–¿Quién?
–Othón. Estamos hablando de Othón.
–Es mitómano patológico. Nunca sabes si te dice la verdad…
–Bueno, asàsomos algunos…
–¿Algunos? ¿Quiénes?
–Bueno, yo sólo querÃÂa saber si le tienes confianza… ¿En quién confiarÃÂas más, en Othón o en su tÃÂo Oscar (González)?
–Bien, confÃÂo en Oscar, desconfÃÂo de Othón.
–¿Por qué confÃÂas en Oscar?
–Me parece un hombre serio. No miente. De hecho, peca de decir la verdad, de franco. No es echador. Hombre de experiencia.
–Muchas gracias –concluyó el señor Herrera la conversación.
III
Tráese a cuento éste episodio porque al señor González Ruiz –personaje muy conocido en el contexto de la cultura de la corrupción al amparo del poder polÃÂtico en Xalapa, la capital de Veracruz– le ha dado por una presunta difusión de habladurÃÂas.
AsÃÂ, en voz alta y en mentideros públicos y cenáculos de la polÃÂtica don Othón muestra con adjetivos denigrantes y jactanciosa prepotencia y malagradecimiento a sus mentores de ayer y hoy –incluido al propio señor Herrera– y suelta rumores.
Y uno de esos rumores es el de que el señor Herrera renunciarÃÂa en 2009 a la gubernatura para ser candidato a una diputación federal –por el distrito electoral cuya cabecera es Xalapa– y dejarÃÂa de sustituto a cierto Javier Duarte de Ochoa.
El señor Duarte es, sábese, secretario del titular del Poder Ejecutivo local en materia de finanzas y, por lo mismo, hombre de confianza de don Fidel. Es percepción pública que los negocios de don Othón son precisamente en dicha secretarÃÂa de despacho.
Al difundir esa especie en cafés, restaurantes y otros entornos sociables públicos y tal vez en contornos privados, éste respetable pero no respetado personaje –don Othón– concentra atención de no pocos ciudadanos. Se le percibe como un “insider”.
Con el vocablo “insider” suélese identificar a alguien que por estar dentro de los cÃÂrculos del poder o suponérsele esa condición, estarÃÂa enterado de lo que la ciudadanÃÂa ignora. Don Othón no oculta ser un “insider” ni sus negocios con el gobierno.
El tema accede a otro plano de atención e interés público. Los asertos de don Othón acerca de sus mentores putativos –los señores Herrera y Duarte– abren compuertas a los torrentes de especulaciones. Pero de ello trataremos en próxima entrega.
ffponte@gmail.com
Glosario:
Arrazuelo: pillo de poca monta. Pillete.
Echador: jactancioso, mitómano por lo general; inventa hazañas.
Putatuvos: reputados o tenido por padres, hermanos, etcétera, no siéndolo.
“Transa″: el uso muy generalizado en México del vocablo es coloquial y gramaticalmente incorrecto, pues quiere decir transador, o transante, que transa o realiza transas.
blogger.com
Original post by el DEMÓCRATA
