la mataviejitas: presa por los siglos de los siglos…
759 años de cárcel a la “Mataviejitas”
el DEMÓCRATA. “Dios los va a castigar”. Fueron las palabras de la “Mataviejitas”; uno de los símbolos de la galería de la nota roja en México: Juana Barraza Samperio; la “mataviejitas”. Quien luego de un largo proceso, escuchó de boca del juez, en las instalaciones procesales del juzgado 67 del reclusorio femenil de Santa Marta Acatitla, su sentencia: setecientos cincuenta y nueve años de prisión, por los delitos de homicidio de dieciséis mujeres, ancianas de entre sesenta y ochenta y cinco años, además de doce robos. Juana Barraza, conocida en el mundo de los encordados como “La dama del silencio”, y también vendía palomitas de maíz afuera de las arenas de lucha y lavaba ropa ajena…pero lo que en verdad la hizo famosa, fue su siniestra psicosis, que la empujó a disfrazarse de enfermera para allegarse a ancianas desvalidas y asfixiarlas.
NO SE SUPO SI EL FISCAL ERA CREYENTE
EL “HORROROSÍSIMO” CASO DE LA MATAVIEJITAS: LA HISTORIA años 90 aún cuando la serie de asesinatos comenzó presuntamente el 17 de noviembre de 2003. Se ha estimado que el número total de sus víctimas es de entre 42 y 48. siglo XVIII, Niño en Chaleco Rojo (¡¡¡), del artista francés Jean-Baptiste Greuze. Interesantemente, antes de la captura de la presunta asesina, las autoridades mexicanas divulgaban declaraciones de testigos que señalaban que el asesino usaba ropa de mujer para acceder a los apartamentos de las víctimas.
que describía las características faciales del asesino: Persona de cabello tupido, teñido de color rubio y rostro de facciones duras. Al ser detenida portaba un estetoscopio, formas de solicitud de pensión para adultos mayores y una tarjeta que la identificaba como trabajadora social. Preliminarmente, la policía de la ciudad de México aseguró que las huellas digitales de Barraza habían sido encontradas en la escena de por lo menos diez homicidios.
Original post by el DEMÃ
Por su parte, Miguel Ángel Mancera, subprocurador de Procesos de la Fiscalía del Distrito federal, precisó, que a pesar de que la sentencia dictada por el juez se acercaba al final de los tiempos, la Mataviejitas no saldrá cuando la tierra se enfríe…permanecerá solo cincuenta años presa, sin derecho a fianza u otro beneficio legal.
Sin mencionar si tal declaración obedecía al temor de que la amenaza de que “Dios los va a castigar” alcanzara a jueces y fiscales, el subprocurador agregó que la infernal luchadora deberá reparar el daño económico a las víctimas, con montos que pueden alcanzar los cien mil pesos.
El primer asesinato atribuido a la mataviejitas fue cometido a fines de los
Todas la víctimas de la asesina eran mujeres adultas mayores, quienes en su mayoría vivían solas. Las muertes eran provocadas por golpes o estrangulación, con robos materiales a las víctimas inmediatamente después de ser asesinadas. En casos aislados, se encontró evidencia de abuso sexual en las víctimas.
En el transcurso de las actividades criminales de la mataviejitas, las autoridades policiacas fueron duramente criticadas por los medios de comunicación puesto que, todavía a finales del 2005, asumían un “sensacionalismo mediático″ respecto a un asesino en serie. Así mismo, se criticó el hecho de que el asesino era buscado, tal vez inútilmente, entre las prostitutas y/o travestís del D.F. De hecho, durante la cacería de la asesina, Bernardo Bátiz, entonces Procurador de Justicia de la Ciudad de México, había indicado que ‘el Mataviejitas’ era ‘brillantemente listo’ (creyéndose hasta ese momento de que se trataba de un hombre y no de una mujer) que cometía sus crímenes después de un corto período durante el cual se ganaba la confianza de sus víctimas. Los oficiales que investigaban el modus operandi del asesino sospecharon que el o la ‘mataviejitas’ se presentaba ante sus víctimas como trabajador del gobierno, ofreciendo programas de beneficencia para personas de la tercera edad, o bien que las víctimas se suicidaron.
El mayor avance en el caso ocurrió el 25 de enero de 2006 cuando se arrestó a una persona sospechosa huyendo del hogar de la última de las víctimas atribuidas a la asesina. La víctima, Ana María de los Reyes Alfaro, de 82 años de edad, residente de la colonia Moctezuma 1a sección en la ciudad de México, había sido estrangulada con un estetoscopio.
Se dice que, al momento de ser capturada, la homicida confesó haber asesinado a la anciana, Ana María de los Reyes Alfaro y a otras tres mujeres, pero negó estar implicada en el resto de los asesinatos. Ella comentó a los reporteros que había visitado la casa de Ana María de los Reyes Alfaro en búsqueda de trabajo como lavandera. “Ustedes sabrán por qué lo hice cuando lo lean de mi declaración ministerial” finalizó Barraza
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